
Una vez escuché esta conversación en una pequeña casa de un pueblo marinero, entre los sonidos de las gaviotas y la brisa salada de la mañana, en una pequeña calle, entre redes y barcos...
- Es como un mar en tempestad, espero que se calme.
+ Yo no.
- ¿ Y eso ? Tiene que calmarse, que esté sereno, tranquilo, tal como deberías ser tú.
+ Yo no. Pues porque a mí me gusta ser así. Imprevisible, como el mar, quiero ser como un surfista, quiero ser capaz de ir contracorriente, de levantarme en la tempestad, de pasar por encima de los problemas y de las olas,y seguir sonriendo aún despúes de todas las caídas, quiero querer lograr, quiero tener las ganas de intentarlo, quiero ser como el mar ...

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